Un beneficiario de la Seguridad Social, es atendido de una dolencia grave en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. Tras varios tratamientos, sin que tuviera mejoría, si no todo lo contrario estancación de la dolencia o empeoramiento, situación en la que esta durante más de cinco meses, decide acudir a santidad privada para un nuevo trabamiento y diagnostico.

De esto se desprende que el diagnostico público había sido equivocado, y el tratamiento erróneo, por lo que prosigue con su recuperación en esta entidad privada, pasando después a solicitar el reembolso de los gastos acusados, a la Seguridad Social.

 

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